Entre finales de enero y principios de febrero de 1939, Cataluña vivió uno de los episodios más dramáticos de su historia contemporánea: la Retirada republicana. Tras la ofensiva franquista sobre Cataluña y la caída de Barcelona el 26 de enero de 1939, cientos de miles de personas emprendieron el camino hacia Francia huyendo de la represión, de la derrota militar y de la incertidumbre del futuro. Se calcula que entre 440.000 y 470.000 personas cruzaron la frontera francesa en aquellas semanas. Entre ellas se encontraban soldados del Ejército Republicano, civiles, familias enteras, políticos, sindicalistas, intelectuales y personas perseguidas por sus ideas. La mayor parte del éxodo se produjo por los pasos oficiales de carretera y ferrocarril, especialmente por La Jonquera y el Pertús, pero también por una extensa red de caminos de montaña y pasos pirenaicos utilizados por grupos más pequeños. Estos caminos, algunos tradicionales y otros vinculados a redes de evasión creadas durante la guerra, permitieron atravesar la frontera evitando los grandes colapsos de los principales pasos. Hoy forman parte de los espacios de memoria democrática que recuerdan a la dimensión humana del exilio republicano.
1. Coll de la Manrella (Agullana – Morellàs y las Islas). El Coll de la Manrella es uno de los pasos más simbólicos del exilio catalán. Situado en la sierra de la Albera, entre el Alt Empordà y el Vallespir, fue utilizado durante la Retirada por miles de refugiados que buscaban llegar a Francia por caminos secundarios. Por esa zona pasaron ciudadanos anónimos, militares, dirigentes políticos y miembros de las instituciones republicanas. Su importancia histórica está especialmente relacionada con el exilio político catalán. En febrero de 1939, varios dirigentes republicanos abandonaron Cataluña por esta zona, entre ellos el presidente de la Generalidad Lluís Companys y el presidente de la República Manuel Azaña, que atravesaron la frontera por los caminos cercanos al Coll de Lli y la Vajol antes de continuar hacia Francia. Posteriormente, estos mismos caminos de la Albera serían utilizados por redes de evasión durante la Segunda Guerra Mundial, especialmente por personas que huían del nazismo.
Zona: Alt Empordà - Vallespir.
Altitud: aproximadamente 715 metros.
Uso durante la Retirada: enero y febrero de 1939.
Tipo de paso: camino de montaña fronterizo.
Número de refugiados: miles de personas, especialmente grupos civiles y políticos.
Característica destacada: uno de los pasos más vinculados al exilio institucional de la Generalidad republicana.
Memoria actual: Collado de la Manrella Memorial del Exilio.
2. Coll del Pertús – La Jonquera (Alt Empordà). El corredor de La Jonquera y el Pertús fue el principal paso fronterizo de toda la Retirada. La carretera internacional se convirtió en una inmensa columna humana formada por soldados derrotados, familias con niños, heridas, vehículos militares abandonados y refugiados que avanzaban desesperadamente hacia Francia. Durante los últimos días de enero y primeros de febrero de 1939, la frontera quedó completamente saturada. Las fotografías de la carretera llena de personas caminando se han convertido en una de las imágenes más representativas del exilio republicano europeo. A pesar de ser un paso oficial y muy controlado, concentró la mayor parte del movimiento de refugiados y se convirtió en el símbolo más visible de la fuga republicana.
Zona: Alt Empordà – Rosellón.
Altitud: aproximadamente 290 metros.
Tipo de paso: carretera internacional principal.
Número de refugiados: decenas o cientos de miles; parte muy importante de los 440.000-470.000 exiliados.
Características: gran concentración humana, largas colas y colapso fronterizo.
Elemento de memoria: Museo Memorial del Exilio (MUME) de La Jonquera.
3. Coll de Banyuls (Rabós – Banyuls de la Marenda). El Coll de Banyuls funcionó como una alternativa a los grandes pasos del Alt Empordà. Situado en plena sierra de la Albera, permitió a grupos más pequeños atravesar la frontera evitando las enormes aglomeraciones de La Jonquera. Era un camino más discreto, pero también más difícil. Muchas familias, personas mayores, niños y heridos tuvieron que afrontar un duro trayecto por terrenos montañosos, a menudo sin asistencia ni recursos. Estos caminos tradicionales de montaña tendrían también un importante papel durante la Segunda Guerra Mundial, cuando fueron utilizados por redes clandestinas de evasión.
Zona: Sierra de la Albera.
Altitud: aproximadamente 355 metros.
Tipo de paso: sendero de montaña tradicional.
Número de refugiados: grupos pequeños y dispersos.
Características: ruta alternativa, menos controlada pero más difícil.
Usos posteriores: evasión antinazi y redes antifranquistas.
4. Coll d'Ares (Molló – Prats de Molló). El Coll d'Ares fue uno de los grandes pasos del Pirineo oriental interior. Miles de personas procedentes del Ripollès, Girona y otras zonas del interior de Catalunya llegaron hasta Molló y atravesaron esta frontera hacia la Catalunya Nord. El paso, situado a más de 1.500 metros de altitud, se convirtió en un escenario especialmente duro durante el invierno de 1939. Los refugiados tuvieron que caminar entre nieve, frío intenso y carencia de alimentos. Muchos soldados republicanos abandonaron armas y equipamiento a lo largo de sus caminos. El Valle de Camprodon fue una de las grandes vías de escape de la Retirada, especialmente para militares en retirada y población civil.
Zona: Ripollès - Vallespir.
Altitud: 1.513 metros.
Tipo de paso: collado pirenaico de montaña.
Número de refugiados: aproximadamente 100.000 personas por la zona de Camprodon.
caracteristicas: nieve, frío, gran dificultad física.
Valor simbólico: representa el exilio de los soldados republicanos.
5. Paso de Lli (La Vajol – Las Islas). El Paso de Lli es uno de los caminos más conocidos del exilio político republicano. Situado cerca de la Vajol, en el Alt Empordà, fue utilizado por los principales dirigentes republicanos en los últimos días de la guerra. Por esta zona abandonaron Cataluña miembros del gobierno republicano y catalán, entre ellos Lluís Companys y Manuel Azaña. El paso representa el momento en el que las instituciones republicanas cruzaron definitivamente la frontera hacia el exilio. Actualmente forma parte de itinerarios de memoria democrática que recuperan los caminos de la fuga.
Zona: Alt Empordà – Cataluña Norte.
Altitud: aproximadamente 700 metros.
Tipo de paso: camino de montaña fronterizo.
Número de refugiados: principalmente dirigentes políticos y grupos vinculados al gobierno republicano.
Fecha destacada: 5 de febrero de 1939.
Valor simbólico: salida definitiva de la Generalidad republicana.
6. Portbou – Coll de los Belitres (Alt Empordà). Portbou fue uno de los principales puntos de comunicación con Francia. Su estación internacional ferroviaria convertía esa zona en una puerta de entrada natural hacia el territorio francés. Durante la Retirada, miles de personas llegaron hasta Portbou después de huir a pie desde Barcelona, Girona y otras poblaciones. El movimiento masivo de refugiados superó cualquier previsión. El collado de los Belitres fue el paso transfronterizo que enlaza Portbou con el municipio de Cervera de la Marenda (Rosellón) por el que huyeron miles de exiliados. Portbou es hoy un espacio de memoria asociado también al filósofo Walter Benjamin, fallecido en septiembre de 1940 mientras intentaba huir del nazismo.
Zona: Alt Empordà – Rosellón.
Altitud: nivel del mar.
Tipo de paso: frontera ferroviaria internacional.
Número de refugiados: miles de personas.
Características: gran concentración humana y colapso ferroviario.
Memoria posterior: vinculación con Walter Benjamin y el exilio europeo.
7. Caminos de la Albera. La sierra de la Albera no fue un único paso fronterizo, sino una red de senderos utilizados durante siglos por habitantes locales, pastores y contrabandistas. Durante la Retirada estos caminos sirvieron como alternativas a los principales pasos. Eran rutas difíciles de controlar, ideales para pequeños grupos que querían evitar los controles y las aglomeraciones. Su importancia no terminó en 1939: durante la Segunda Guerra Mundial formaron parte de las redes clandestinas que ayudaban a personas perseguidas por el nazismo.
Zona: Alt Empordà – Rosellón.
Tipo de paso: red de senderos forestales.
Número de refugiados: grupos reducidos y dispersos.
Características: caminos escondidos, difíciles y poco controlables.
Usos posteriores: evasión antinazi y resistencia antifranquista.
8. Pasos del Ripollès interior. Además del Coll d'Ares, otros caminos entre Setcases, Molló, Núria y la frontera francesa fueron utilizados durante la retirada. Eran rutas de alta montaña con grandes dificultades, especialmente por las condiciones meteorológicas de invierno de 1939. Muchos soldados abandonaron material militar a lo largo de estos itinerarios, dejando rastros de un éxodo marcado por el cansancio y la desesperación.
Zona: Ripollès.
Altitud: a menudo superior a 1.500 metros.
Tipo de paso: senderos pirenaicos.
Número de refugiados: miles de personas.
Características: nieve, carencia de refugios y dificultad extrema.
9. Pasos de la Cerdanya. La Cerdanya fue otra de las grandes zonas de paso hacia Francia. Su geografía abierta permitía diferentes itinerarios entre Puigcerdà, Llívia y la Alta Cerdanya. A diferencia de los pasos más montañosos, la configuración del territorio facilitaba varios caminos, pero también resultaba difícil controlar todos los movimientos. Por esa zona pasaron tanto civiles como militares que buscaban llegar a Francia.
Zona: Cerdanya - Alta Cerdanya.
Tipo de paso: varios caminos fronterizos.
Número de refugiados: miles de personas.
Características: frontera extensa y permeable.
Importancia: una de las tres grandes zonas de paso de la Retirada junto con el Alt Empordà y el Ripollès.
10. Port de Marterat. Esta ruta fue utilizada a lo largo de los siglos por los habitantes del valle de Cardós y los del Ariège. Durante la Guerra Civil y la posguerra el puerto de Tavascan fue testigo de la fuga de los habitantes de ambos lados de la frontera: republicanos que marchaban camino del exilio y judíos que lo hacían de la persecución nazi. También fue un lugar de entrada de unidades de los maquis en octubre de 1944. El itinerario se encuentra señalizado entre el pueblo de Tavascan y el puerto de Tavascan.
Zona: Pallars Sobirà.
Tipo de paso: paso de alta montaña, situado a unos 2.215 metros.
Número de refugiados: cientos de personas
Caracteristicas: nieve en invierno, falta de refugios, itinerario difícil
Importancia: entrada de unidades de los maquis.
11. El Puerto de Salau. Fue uno de los pasos pirenaicos utilizados durante la Guerra Civil y la posguerra para cruzar la frontera con Francia. Por ese camino, a menudo en condiciones muy duras, huyeron personas que temían la represión franquista y buscaban refugio al otro lado de los Pirineos. El paso de Salau forma parte así de la memoria del exilio republicano. Hoy, el paisaje aparentemente tranquilo del puerto conserva el recuerdo de aquellos que tuvieron que abandonar su casa para salvar su vida y encontrar un futuro lejos de Cataluña.
Zona: Pallars Sobirà.
Tipo de paso: paso de montaña fronterizo a más de 2000 m de altitud
Número de refugiados: cientos de personas
Características: nieve, carencia de refugios y dificultad extrema.

Los pasos pirenaicos de la Retirada no fueron sólo vías de fuga. Fueron espacios de dolor, separación y derrota, pero también testigos de solidaridad, resistencia y supervivencia. Muchas de las personas que atravesaron estos caminos terminaron internadas en campos de refugiados franceses como Argelers, Sant Cebrià, Barcarès o Gurs, donde sufrieron unas condiciones extremadamente duras. Sin embargo, estos itinerarios han quedado como una memoria viva de uno de los mayores exilios de la historia contemporánea europea. Hoy, recuperar estos pasos significa recordar a las personas que les caminaron y entendieron que la frontera pirenaica fue, al mismo tiempo, el fin de una guerra y el inicio de una nueva etapa marcada por el exilio, la resistencia y la voluntad de sobrevivir.
