
Camino del exilio en
El Pertús, el 28 de enero de 1939 (Col. Eric Forcada/MUME)
La muerte de Franco en 1975 abrió un período lleno de incertidumbres sobre el futuro del país, un período de transformaciones políticas, sociales y culturales que ha pasado a la historia con el nombre de La Transición. La restauración de la democracia facilitó el regreso a la vida pública de la cultura catalana, y muchos de los exiliados republicanos, entre ellos intelectuales, escritores y activistas, regresaron después de décadas en el extranjero, con la esperanza y compromiso de participar en la reconstrucción del país y la recuperación de las instituciones catalanas. Sin embargo, el dolor dejó una impronta profunda en la memoria de aquellos que vivieron en primera persona todos estos acontecimientos, abriendo el debate sobre la reconciliación. Hoy, este debate sigue vivo, porque hay heridas que no se han cerrado del todo.
De la misma manera que en un baúl se guardan recuerdos, cartas, fotografías y otros objetos significativos, EL BAÚL DE SARA contiene relatos y vivencias sobre algunos de estos hechos, que nos ayudan a entender quiénes somos, de dónde venimos y hacia dónde nos dirigimos como pueblo. La memoria no sólo sirve para recordar el pasado, sino que desempeña un papel fundamental para evitar que los errores cometidos no se repitan en el futuro.